lunes, 9 de octubre de 2017

CARTA ABIERTA: ¡OBISPOS COBARDES!

CARTA ABIERTA
¡OBISPOS COBARDES!
Octubre 9 del 2017

La Siempre Virgen María de Guadalupe, Quien es nada menos que la Reina, Madre y Maestra de la Iglesia Católica y de todo lo creado por Yahvé-Dios, se ha dirigido en varias ocasiones a los Cardenales y Obispos del Mundo entero. En sus diversos Mensajes les ha pedido, en Su carácter de Medianera de todas las Gracias, de Su Reina, Madre de Jesucristo nuestro Redentor, el Verbo Encarnado, Sumo y Eterno Sacerdote para siempre, Fundador de la verdadera Iglesia sobre Pedro, que asuman su responsabilidad como Pastores -a quienes les ha sido encomendado “el cuidado del Rebaño a ellos confiado en sus respectivas Diócesis”-, con carácter heroico y valeroso, combatir y denunciar la depredación y asechanza de los “lobos disfrazados de Corderos que han venido a esquilmar los Rebaños del Señor”.

Nadie puede alegar que cardenales, obispos y sacerdotes desconozcan las Sagradas Escrituras; sobre las que se debe fundamentar siempre todo pensamiento, postura, declaración y actuación de la Iglesia, no solo por parte de sus jerarcas y sacerdotes - pues si no, ¿a qué fueron al Seminario? -, sino también por parte de los fieles, a quienes nos alcanza no solo el derecho, sino el deber de exigir a los clérigos que cumplan estricta, debidamente y de manera integral con la Misión que les ha sido encomendada y para la que fueron Ungidos como tales.

Nadie puede alegar desconocimiento de lo advertido por la Palabra de Dios o Santa Biblia, tanto en el libro del Profeta Daniel, como del Evangelio de San Mateo en el capítulo 24; y del Apocalipsis o libro de las Revelaciones escrito por el Apóstol San Juan sobre lo que acontecería en nuestra Iglesia y en el Mundo entero en estos tiempos. El capítulo 12 del Apocalipsis, “La Mujer y el dragón”, como parteaguas del libro profético en esta segunda parte, se intitula “El Provenir: la Iglesia y el Mundo”, inicia describiendo la gran batalla que se libra ya entre la “Virgen de Guadalupe o Mujer vestida del sol” y el demonio Leviatán. Describe a ambos con sus características, y solo a los mal informados, cuya consecuencia por su ignorancia es llamar “santo padre” a quien es un lobo rapaz, les ha hecho caer en la papolatría, y piensan que todo cuando diga ésta bestia (una de las cuatro bestias del Apocalipsis: el anticristo, el falso papa o falso profeta, la masonería y Leviatán o dragón rojo de 7 cabezas) es correcto, sano o sabio; y nada de esto ocurre con Francisco, el falso profeta, a quien su vocero jesuita le ha constituido una campaña para presentarlo al Mundo como amoroso, humilde y santo, nada más falso, es sólo una campaña amañada de la que le pedirá cuentas el Señor de señores y Rey de reyes al P. Federico Lombardi.

El plan siniestro que siguen tanto Francisco (Jorge Mario Bergoglio, poseído por Leviatán) como su grupo de cardenales del Grupo de San Galo, la Mafia Cardenalicia de la que se ha proclamado abierta y cínicamente el cardenal belga Godfried Dannel’s como líder, han manifestado públicamente ser quienes removieron al cardenal Joseph Karl Ratzinger Peintner, alias Benedicto XVI, el judío alemán del Priorato de Praga, porque iba lento en el cumplimiento de las consignas de promover y licitar por parte de la Iglesia, posiciones opuestas a la Ley de Dios, como el aborto, la eutanasia, la manipulación in vitro, las uniones homosexuales y lésbicas, la pertenencia a sectas como la masonería, los illuminati, los Prioratos, los Rotarios, la formación del falso ecumenismo con alianzas y toma de ideas protestantes, hinduismo y otras prácticas que nada tienen que ver con el Cristianismo-Católico, Jesucristo fundó una sola Iglesia, cristiana, católica, apostólica y romana, no dijo ni profetizó que se integraría a la Suya en el futuro, una iglesia sincrética.

La Virgen María, tanto como las Sagradas Escrituras desde el capítulo 3,15 del Génesis, y muchísimos Profetas Católicos (Anna Catalina Emmerich, Verónica Lueken, J. V., el P. Stéfano Gobbi, Conchita González, Sierva del Monte Carmelo, María de la Luz, Ángel Justiciero, etc.) han sido Voceros del Cielo y portadores de los Mensajes tanto del Padre Eterno, de Jesucristo, del Espíritu Santo, de San Miguel Arcángel, y de varios Santos sobre lo que se tramaba desde antes de ser elegido el Papa Juan XXIII, lo que pasaba en el secuestro de Paulo VI y su suplantación mediante un doble o falso papa; de la trama para el asesinato de Juan Pablo I; y del atentado de Juan Pablo II profetizado por el Santo P. Pío; y de ahí el tiempo de los “no papas” Benedicto XVI y Francisco, ambos herejes y promotores de la corriente modernista, identificados plenamente como miembros activos del “sionismo judío”, que promueve activamente esta infernal corriente para demoler la Iglesia de Cristo y su Doctrina, así como sus grandes tesoros Litúrgicos y espirituales.

Estaba advertido por Daniel que la Ley Divina, las Fiestas de la Iglesia y el Eterno Sacrificio o Santa Misa serían trastocados, alterados, como lo han hecho Benedicto XVI quien distorsionó y ocultó el Tercer Secreto de Fátima, encarcelando a la Vidente Sor Lucía dos Santos para que el verdadero Tercer Secreto no se difundiera, porque ponía en evidencia la infiltración de los sectarios siervos del Infierno. El Secreto advertía: “Satanás se infiltrará en el seno de la Iglesia; llegará hasta los Más Altos Reinos de la Jerarquía en el Vaticano; y hasta la Silla de Pedro”, que luego confirmara el Papa Paulo VI, al afirmar en plena Misa que el humo del infierno se había colado  por alguna rendija en el seno de la Iglesia, y que había sido un error convocar el Concilio Ecuménico Vaticano II donde los jerarcas sectarios hicieron las reformas modernistas, lo cual sucedió con la actuación de Ratzinger y sus cardenales del mal desde el C. V. II y su arribo como Benedicto XVI, tiempo en que se cometieron decenas de miles de crímenes de pederastia, fundó y protegió el Lobby Gay del Vaticano que ha continuado y defendido Francisco, pues él forma parte de él ( Ver: https://benedictoxviquienes.blogspot.mx y https://concilioecumenicovaticanoii.blogspot.mx )

El conocimiento de las Profecías y Avisos del Cielo nos obliga a todos a actuar, sabiendo que lo que anuncian puede ser modificado con nuestra actuación, esta es una de las finalidades de los Avisos o Profecías que nos conceden por distintos medios, tanto por la Revelación Pública de la Biblia como de la Revelación Privada, sobre la que escribió y prescribió con certeza el verdadero Papa Paulo VI antes de ser secuestrado y suplantado (Ver: https://antiiglesia.blogspot.mx ¡Cómo llegó él ladrón’ a la Silla de Pedro!).

Todos sabemos que México juega un papel importantísimo en los Planes de Salvación de las almas. México, ha declarado la Virgen de Guadalupe, como Nación, constituye “La Nueva Jerusalém”, lo que denota, como ya había sido revelado a J.V., que Israel no es ya la nación escogida para salvación de la humanidad, sino que por sus crímenes es el “cuerno central y principal que despuntará de los tres cuernos de la cabeza principal entre las otras seis, que suman diez cuernos, -que representan las logias masónicas- de entre las 7 cabezas de Leviatán, y que sirve a Maitreya, el Anticristo, para ocupar la Silla de Pedro, con la finalidad de gobernar a la Iglesia y fungir como líder del Gobierno mundial que surgirá de la promoción del Nuevo Orden Mundial de los Illuminati y los rabinos judíos.
Pero los obispos mexicanos están acobardados, comodinos, apáticos, incrédulos, les mueve más y siguen interesados y ambiciosos en ascender en sus carreras eclesiásticas, como si fueran politiqueros en lugar de cumplir con su deber y obligación de ser Pastores y Profetas que denuncien a tiempo y a destiempo las mentiras; la corrupción doctrinal y teológica desde la Cúpula Vaticana usurpada por los lobos rapaces sectarios al servicio del devastador Anticristo Maitreya y su falso profeta Francisco, hechos profetizados en Apocalipsis 13,11ss., ellos son la jerarquía masónica al servicio de la masonería laica –la Pantera negra-también advertida por Anna Catalina Emmerich (Cuaderno Núm. 3 “Visiones y Revelaciones Completas a la Venerable Anna Catalina Emmerich”, monja capuchina estigmatizada).

El Tercer Secreto se ha cumplido porque ni clérigos ni fieles hicieron nada, y como dice el refrán: “Los malos y el mal avanzan porque los buenos no hacen nada”. (Ver: Cf. https://bestpublications.blogspot.mx

Los sectarios masones, miembros y legisladores de una misma plataforma política al servicio del infierno (P.R.D., MORENA, P.T., Movimiento Ciudadano y hasta de facciones masónicas y judías del P.R.I. y el infiltrado P.A.N.), con pactos diabólicos en las logias, promovieron una Ley contra La Vida, la del Aborto, con la pervertida ideología y actuación de Rosario Robles, Andrés Manuel López Obrador, Miguel Ángel Mancera y los demás grises Jefes del D.D.F. del mismo perfil masónico partidista, ajustados a las consignas del Plan judío para convertir al Mundo en una gran Sodoma y Gomorra, así como lo ha venido haciendo el priista Enrique Peña Nieto, presidente de esa Nación -escogida desde 1521 por la Virgen de Guadalupe para triunfar sobre la masonería y sus secuaces- quien ha declarado pensar de la misma forma corrompida de Jorge Mario Bergoglio o Francisco y su pervertido Nuncio Apostólico en México Franco Coppola. Con esta Ley se destruye la Vida que ha sido insuflada por el Aliento Divino y Satanás se burla de Dios Padre, Creador de la Vida y dueño único y verdadero de Sus hijos los seres humanos, pues hay vida humana desde el momento de la Concepción.

Los masones ofrecen los abortos como sacrificios a Satanás y sus demonios para que les otorguen poder, riquezas, fama, placeres y protección maligna, poderes del mal que pueden ser destruidos y nulificados por la acción decidida de los verdaderos Pastores u Obispos de la Iglesia católica, empezando por México y extendiéndose al Mundo entero, para que ese país sea Luz de las Naciones y Parteaguas de Luz y no de tinieblas.

Los Mensajes advierten que la Inseguridad Nacional de México, vino con los secuestros y la matanza de cientos de miles de mexicanos, cifra que se duplica con los abortos, dado que es causada por haber llevado a México nuevamente a los demonios Satanás, Cachalala –el brujo que hacía las matanzas y abortos de las aztecas-, Pitón –el de los adivinos, brujos y hechiceros-, y Pantera, el demonio que representa la masonería; y en la Iglesia con Pan o Baphomet – anunciando el arribo de Lucifer y el de Pan o Baphomet, demonio predador sexual, que portó en su Mitra Benedicto XVI en su coronación como papa. Sacerdotes Exorcistas reconocidos, entre ellos el P. Gabrielle Amorth, de santa memoria, es uno de los que le practicó un exorcismo revelador de esta información, al mexicano de nombre Ángel V., y que condujo a Juan Pablo II en los tres exorcismos que realizó como Supremo Jerarca de la Iglesia para recordarles a los cardenales y obispos, el deber que tienen de bendecir las almas atormentadas por los demonios y combatirlos.

Los Terremotos recientes en México, que afectaron en gran medida la Ciudad de México, son solo el inicio de grandes y muy dolorosas calamidades y fenómenos naturales desastrosos que vienen para esa Nación, en particular para la Ciudad de México, donde fue promovida la Ley genocida del Aborto por Rosario Robles; y ampliada por Miguel Ángel Mancera, su actual Jefe del D.D.F., quien ha promovido nuevas leyes contra natura y contra la Ley de Dios o Diez Mandamientos, con el reconocimiento de transexuales en el Registro Civil, como nuevo género sexual, en franco desafío a lo dispuesto por Dios desde el libro del Levítico: “No se acostará hombre con hombre como si fuera mujer, ni se acostará mujer con mujer como si fuera varón, porque esto es una abominación para Yahvé-Dios” (Lev. 18,22; 20,13)y que se opone a las pretensiones sodomizantes del falso papa Francisco con su pervertida Exhortación Apostólica “Amoris Laetitia” o “Amor Alegre” o gay, lo que significa esta palabra en inglés. Franco Coppola es lo primero que pidió a Peña Nieto, que buscara un camino para legalizar esta forma de vida pervertida, cuando que Dios sólo creó dos sexos: hombre y mujer, ningún otro sexo intermedio, este es otro engaño más de Satanás.

¡Demandamos la actuación decidida y sin más retraso de nuestros cardenales, obispos y sacerdotes, así como la movilización de todos los Grupos y Asociaciones que se precien de ser católicos y temerosos de Dios, de las Asociaciones de Padres de Familia en México y en el Mundo, es imperante y urgente abolir la Ley del Aborto y toda ley abominable a los ojos de Dios, porque de nuestra tibieza penderán juicios personales y sociales ante Dios y Nuestro Señor Jesucristo, porque de no hacerlo, vendrán catástrofes y tormentos mucho más graves que lo que acontece con los terremotos!

Basta de desafíos a la Ley Divina, a los cardenales y obispos les recordamos que Francisco no es verdadero papa, es el segundo lobo rapaz que estaba profetizado, que disfrazado de oveja vendría a esquilmar al Rebaño.

Todo papa que dice una herejía, no es un legítimo papa, o si pertenece a una secta, así lo define con precisión el Código de Derecho Canónico y la Enseñanza de los Santos y verdaderos Papas.

Los Mensajes aludidos pueden verse en:
¡¡ EXTRA URGENTE !!
Mensaje a la Humanidad y a México
Mensaje de la Siempre Virgen María del Apocalipsis a la Humanidad y a México, a través de la Profeta Estigmatista “E”, en el Cenáculo de los Apóstoles de los Últimos Tiempos y del Ejército Mariano, el 27 de Septiembre del 2017 a las 14:31 horas.


martes, 14 de febrero de 2017

RECHACEN LA COMUNIÓN EN LA MANO Y DE PIE.

Dietrich von Hildebrand: Debería rechazarse la Comunión en la mano
"La Comunión en la mano no ha sido, ni será aceptado por el Cielo. Esto es un sacrilegio ante los ojos del Padre Eterno y no debe ser continuado porque vosotros únicamente estáis añadiendo a vuestro castigo cuando continuáis con las maneras que han sido halladas ser desagradables al Padre Eterno." - Nuestra Señora de las Rosas, 30 de Junio, 1984

Dietrich von Hildebrand, llamado por el Papa Pío XII “El Doctor de la Iglesia del Siglo XX ,” fue uno de los filósofos cristianos más eminentes del mundo. Ningún otro escritor católico ha repetido tan completamente el mensaje de Nuestra Señora de las Rosas como Dietrich von Hildebrand. El siguiente artículo escrito por Dietrich von Hildebrand, titulado “Debería de rechazarse la comunión en la mano”, fue publicado el 8 de Noviembre, 1973.
No puede haber duda que la Comunión en la mano es una expresión de la tendencia hacia la desacralización en la Iglesia en general, así como de la irreverencia en aproximarse a la Eucaristía específicamente. El misterio inefable de la presencia corporal de Cristo en la hostia consagrada pide una actitud profundamente reverente. (Tomar el Cuerpo de Cristo en nuestras manos no consagradas – como si fuese un simple pedazo de pan, es algo que en sí es profundamente irreverente y perjudicial para nuestra fe). Tratar este misterio insondable es como si estuviésemos tratando simplemente y nada más que con otro pedazo de pan, algo que hacemos naturalmente todos los días con un simple pan, y hace que sea más difícil el acto de fe en la verdadera presencia corporal de Cristo. Dicho comportamiento hacia la hostia consagrada corroe lentamente nuestra fe en la presencia corporal y alimenta la idea que es únicamente un símbolo de Cristo. Decir que el tomar el pan en nuestras manos aumenta el sentido de la realidad del pan es un argumento absurdo. La realidad del pan no es lo que importa – también es visible para cualquier ateo. Pero el hecho que la hostia es en realidad el Cuerpo de Cristo – el hecho que se ha llevado a cabo la transubstanciación – es el tema que—debe enfatizarse.

No son realmente válidos los argumentos sobre la Comunión en la mano basados en que esta práctica se ha encontrado entre los primeros cristianos. Pasan por alto los peligros y lo inadecuado de volver a introducir la práctica hoy en día. El Papa Pío XII habló en términos muy claros e inequívocos en contra de la idea que uno puede volver a introducir hoy en día las costumbres de la época de las catacumbas. Ciertamente, deberíamos tratar de renovar en las almas de los católicos de hoy el espíritu, el fervor y la devoción heroica que se encuentran en la fe de los primeros cristianos y en los muchos mártires entre sus rangos. Pero simplemente adoptar sus costumbres es, de nuevo, algo distinto; las costumbres pueden hoy en día asumir una función completamente nueva y no podemos ni debemos simplemente tratar de re-introducirlas.

En la época de las catacumbas no estaban presentes el peligro de la desacralización y la irreverencia que amenazan hoy en día. El contraste entre el saeculum (secular) y la Santa Iglesia estaba constantemente en las mentes de los cristianos. Así, una costumbre que en esos tiempos ya no estaba en peligro puede constituir un grave peligro pastoral en nuestros días.

Tomen en cuenta ahora cómo consideró San Francisco la extraordinaria dignidad del sacerdote, la cual consiste exactamente en el hecho que se le permite tocar el Cuerpo de Cristo con sus manos consagradas. Dijo San Francisco: “Si llegase a encontrarme al mismo tiempo con un santo del cielo y un pobre sacerdote, primero mostraría mi respeto al sacerdote y rápidamente le besaría sus manos y luego diría: ‘Esperad, San Lorenzo, porque las manos de este hombre tocan la Palabra de la Vida y sobrepasan por mucho todo lo que es humano.’”

Alguien podría decir: pero, ¿no distribuyó San Tarciso la Comunión a pesar que él no era sacerdote? Ciertamente ninguno se escandalizaba por el hecho que tocaba la hostia consagrada con sus manos. Y en una emergencia, se le permite a un laico hoy en día darle la Comunión a los demás.

Pero esta excepción para los casos de emergencia no es algo que implique una falta de respeto al santo Cuerpo de Cristo. Es un privilegio que está justificado por la emergencia – que debería aceptarse con un corazón tembloroso (y debería permanecer como privilegio, reservado únicamente para emergencias).

[Nota: Nuestra Señora de las Rosas declaró, "Hija Mía, ¡por favor, debes hacerle saber a Nuestro clero que ellos están profanando el Cuerpo de Mi Hijo de muchas maneras! ¡Irrespeto y deshonra! ¡Cuántas lágrimas He derramado con sólo ver! ¡Sólo las manos consagradas darán y traerán a Mi Hijo a las personas de la tierra, legalmente ordenadas y a quienes se les ha dado el Espíritu Santo - el clero, escogido por el Padre, para traeros a Su hijo! ¡Las manos que no estén limpias no tocarán el Cuerpo de Mi Hijo! ¡No lo debes permitir por más tiempo! ¡Ninguna criatura llevará el Cuerpo de Mi Hijo en sus manos! Debes saber, hija Mía, ¡qué sólo puede hacerse una excepción! Cuándo un sacerdote legalmente ordenado no puede llegar a los que mueren, ¡enviará a su diácono para llevarle a Mi Hijo! ¡Pero en severas tribulaciones y necesidad, digo! ¡Sólo para los que mueren! A todos los demás, hija Mía, se les dará la gracia necesitada si rezan." - Nuestra Señora, 31 de Diciembre, 1974

La cita de Nuestra Señora de las Rosas se adecua a la práctica tradicional de la Iglesia y al Código de la Ley Canónica de 1917. Específicamente, el Canon 845, § 1, que declara que el ministro ordinario de la Santa Comunión es ÚNICAMENTE el Sacerdote. El Canon 845, § 2 declara que el ministro extraordinario es únicamente el diácono. El libro teológico sacramental, La Administración de los Sacramentos por Nicolás Halligan, O.P., explica:

"Es una enseñanza certera que el sacerdote por sí solo es el ministro ordinario de la Santa Comunión." (Nicholas Halligan, O.P., La Administración de los Sacramentos, 1963, p. 107, Imprimatur: Cardinal Spellman)

"El pastor tiene el derecho exclusivo de llevar Viaticum, tanto pública como privadamente, a los enfermos en su parroquia, aún a aquellos que no son sus parroquianos." (p. 108)

"Por ordenación, un diácono es el ministro extraordinario de la Santa Comunión, pero únicamente con permiso del Ordinario local o del pastor, otorgado por cualquiera de los dos por una razón seria, pero este permiso puede presumirse en caso de una necesidad. Aparte de la necesidad, un diácono no estaría justificado para actuar sin permiso.” (p. 108)

"El diácono, al administrar la Santa Comunión, observa las ceremonias tal como están prescritas para el sacerdote... A diferencia de los clérigos, el diácono, a pesar de pecar gravemente [Nota: si el diácono distribuye la Comunión sin el permiso del pastor o sin una razón grave], no incurre en irregularidad si actúa sin permiso.” (p. 108)

Pero existe gran diferencia entre este caso de tocar la hostia consagrada con nuestras manos no consagradas y aquel de tomar la Comunión en la mano, como un proceder – en todas las ocasiones. El que se permita tocar la hostia consagrada con manos sin consagrar de ninguna manera ha de presentarse a los fieles como una privilegio inspirador. Se convierte en la forma normal de recibir la Comunión. Y esto alimenta una actitud irreverente y, por lo tanto, corroe la fe en la real presencia corporal de Cristo.
Se le da por hecho que todos reciben la hostia consagrada en sus manos. El laico a quien se le otorga el gran privilegio por rezones especiales tiene que tocar la hostia, claro está. Pero no existe razón alguna para recibir la Comunión en la mano: únicamente un espíritu inherente de familiaridad mezquina con Nuestro Señor.

Es incomprensible el por qué algunos insisten sobre una manera de recibir la Comunión que abre la puerta a toda clase de abusos accidentales y aún intencionales.

Primero, existe una posibilidad mucho mayor que algunas partículas de la hostia consagrada se caigan. En tiempos pasados el sacerdote observaba con gran cuidado si algunas partículas de la hostia se habían caído, en cuyo caso él inmediatamente tenía gran cuidado de que las partículas sagradas fuesen levantadas reverentemente y consumidas por él. Y ahora, sin razón aparente, muchos desean exponer la hostia consagrada a este peligro en un grado mucho mayor que antes – estamos en la época en que la hostia se hace cada vez más parecida a un pan y más fácilmente desmoronable.

Segundo, y este es un problema incomparablemente peor, existe el peligro que un comulgante, en vez de ponerse la hostia consagrada en su boca, la coloque en su bolsa o de otra manera la esconda y no se la consuma. Esto, desafortunadamente, ha sucedido en estos días de satanismo revivido. Se sabe que las hostias consagradas se han vendido para usos blasfemos. En Londres, se dice que el precio es de 30 libras por una, lo que nos recuerda las 30 piezas de plata por las cuales Judas vendió el Cuerpo de Nuestro Señor.

Se cree que en vez de aplicar el cuidado más escrupuloso para proteger la hostia consagrada más sagrada, la cual es realmente el Cuerpo de Cristo, el Dios-hombre, de todos los dichos abusos posibles, ¿existirán quienes desean exponerlo a esta posibilidad? ¿Habremos olvidado la existencia del demonio “quien vaga buscando a quien puede devorar? ¿Es su trabajo en el mundo y en la Iglesia no tan visible hoy en día? ¿Qué nos faculta a asumir que no se llevarán a cabo los abusos a la hostia consagrada?

Entre mayor sea nuestro respeto y más grande nuestro amor, entre mayor sea nuestra realización de la santidad inefable de la Eucaristía – mayor será nuestro horror de que sea abusada; y nuestra avidez para protegerla de todos los posibles abusos blasfemos.

¿Por qué – por amor a Dios – debiera introducirse la Comunión en la mano en nuestras iglesias cuando es evidentemente perjudicial desde un punto de vista pastoral, cuando ciertamente no aumenta nuestra reverencia, y cuando se expone la Eucaristía a los más terribles abusos diabólicos? Realmente no existen argumentos serios para la Comunión en la mano. Pero existen las clases de argumentos gravemente serios en contra de esto.
 
"Pedimos y repetimos que nadie toque el Cuerpo de Mi Hijo con las manos no consagradas. Será profanado y descartado, a menos que sólo un sacerdote legalmente ordenado, un hombre de Dios con dedos purificados por el Espíritu Santo, dé el Cuerpo y la Sangre de Mi Hijo a cada uno bajo su cuidado." - Nuestra Señora, 6 de Septiembre, 1975
 
Las Profecías Asombrosas de Nuestra Señora de las Rosas en Bayside... http://www.tldm.org/spanish/messages/messages.htm
Estas profecías vinieron de Jesús, María, y los Santos a Verónica Lueken en Bayside, NY, de 1968 a 1995.
PRESENCIA REAL
"Violáis vuestra sagrada confianza. Habéis tomado el Cuerpo de vuestro Creador, el Hijo de vuestro Dios en la Trinidad, y Lo profanáis. ¡Tenéis que comer en vuestras casas! Cuando venís al Gran Sacrificio, el Santo Sacrificio de la Misa, (tenéis que) venir con reverencia. ¡Tenéis que poneros de rodillas y haced penitencia ahora por las ofensas a vuestro Dios!
     "Cómo en el pasado, ¿no podéis reconocer el misterio del Cielo y de la tierra? ¿No se cambió la vara de Moisés en una serpiente por la voluntad de Dios? ¿No se cambió el río de Egipto en sangre por la voluntad de Dios? ¿Y no puede Dios, en Su voluntad, venir a vosotros a cambiar el pan y el vino a la Presencia cierta, la Presencia real, la verdadera Presencia de Su Cuerpo y Sangre?" – San Miguel, 1 de Febrero, 1977

BONDAD Y AMOR
"¡No debéis tomar el Cuerpo de Mi Hijo en vuestras manos! ¡Abrís la puerta para la entrada de los espíritus malignos que profanan el Cuerpo de Mi Hijo! Los dedos consagrados de un hombre de Dios, debidamente ordenado, los sacerdotes, colocarán a Mi Hijo dentro de vuestra boca, y debéis absorber Su Cuerpo con bondad y amor." - 
Nuestra Señora, 22 de Marzo, 1975

SACRILEGIO
"Mi Hijo no está complacido con la manera en que Su Cuerpo y Sangre están siendo dado a todos los humanos sobre la tierra. La Comunión en la mano no ha sido, ni será aceptado por el Cielo. Esto es un sacrilegio ante los ojos del Padre Eterno y no debe ser continuado porque vosotros únicamente estáis añadiendo a vuestro castigo cuando continuáis con las maneras que han sido halladas ser desagradables al Padre Eterno." - 
Nuestra Señora, 30 de Junio, 1984

HOMBRE DE DIOS
"Un sacerdote es un hombre de Dios, escogido exclusivamente del mundo para ser representante del Hijo de Dios, hermanas y hermanos míos. Como hombre de Dios, él os trae el Cuerpo y la Sangre de vuestro Salvador.
     "Os digo, hermanos y hermanas mías, ¡qué nadie tomará en sus manos el Cuerpo purificado de vuestro Salvador! ¡Sólo los dedos consagrados y las manos consagradas del representante de Cristo el Señor, dará y traerá este regalo a la humanidad! – 
Santa Teresita, 2 de Octubre, 1975

LA ÚLTIMA CENA
Verónica - Veo un gran mural en el cielo ahora. Está oscuro en todo el contorno de él. Y sé que es una placa; es como una placa aquí en el cielo, y muestra a los doce apóstoles durante la Ultima Cena. Veo gran tristeza en los rostros debido a la violación de la Hostia ahora. – 
7 de Septiembre, 1977

UN PLAN SINIESTRO
"Os pregunto, hijos Míos: vosotros Me preguntáis muchas veces en vuestras oraciones, ¿debéis de aceptar el Cuerpo de Mi Hijo en vuestras manos? ¡Os digo no! de nuevo ¡no, con razón!
     "No podéis juzgar a todos aquellos alrededor vuestro, hijos Míos: quienes han aceptado esta práctica diabólica bajo la apariencia de liderazgo. No, hijos Míos, esto se introdujo para profanar a Mi Hijo, para quitarle la verdad de Su naturaleza divina. ¡¡Ninguno quien escuche Mi voz debe aceptar el Cuerpo de Mi Hijo ni Su Sangre en las manos!! ¡El cáliz volcará y quedaréis bañados en Su sangre!
     "Fue, hijos Míos, un plan siniestro desde las entrañas del infierno, para removeros el conocimiento de la divinidad de Mi Hijo." - 
Nuestra Señora, 10 de Febrero, 1978

ENGAÑADOS
"Una y otra vez, Yo viajo de aquí para allá instruyendo a Mis hijos que permanezcan cerca de la Eucaristía, el Pan de la Vida. Pero no seáis mal guiados: no aceptéis el Cuerpo de Mi Hijo en vuestras manos.
     "Satanás, Lucifer, vino como un ángel de luz e impuso a sus agentes entre la Jerarquía de la Iglesia de Mi Hijo y los engañó. Toda clase de abominaciones está siendo cometida ahora sobre el Cuerpo de Mi Hijo." - 
Nuestra Señora, 15 de Julio, 1978

BLASFEMIA
"Muchos están entregando Mi Cuerpo de una manera que solo se podría llamar blasfemia. Muchos están aceptando Mi Cuerpo en la Eucaristía de una manera que denigra la Divinidad, y también promueve la impiedad, el paganismo y la impureza de corazón y acciones durante el Santo Sacrificio de la Misa." - Jesús, 26 de Mayo, 1979

DESECRACIÓN
"Hija Mía, ¿preguntas por qué lloro? Derramo lágrimas de gran angustia. Observo de nuevo la profanación hacia el Cuerpo de Mi Hijo que está siendo cometida sobre la tierra. ¡Ninguno colocará su mano sobre Su Cuerpo!
     "Mi Hijo os ha dado en fe a aquellos que Él ha escogido dentro de la humanidad para que Lo representen - vuestros sacerdotes. ¡Ningún otro llevará a Mi Hijo a la humanidad! ¡No mancillaréis Su Cuerpo al entregarlo en las manos de mujeres, o de aquellos que no han sido preparados por el Padre como sacerdotes legalmente ordenados en las Casas de Dios! ¡Haraganería, preocupados con el mundo y los placeres de la carne!" - 
Nuestra Señora, 1 de Noviembre, 1974




martes, 9 de febrero de 2016

VATICANO II: TODA LA VERDAD (3)

VATICANO II: TODA LA VERDAD
Parte 3 
La revolución satánica gana momentum en el Concilio

Vaticano II: “el Concilio que trajo discordia, desunión y la pérdida de almas” 

"Repito, hijos Míos, como os He dicho en el pasado, que el gran Concilio fue manipulado por satanás.  Él se sentó allí entre vosotros y os trabajó como un tablero de ajedrez.
   "¿Qué podéis hacer ahora para recuperaros? Es sencillo, hijos Míos: regresad y empezad de Nuevo con las bases que os han sido dadas.  Debéis devolver el respeto a vuestro sacerdocio.  Debéis devolver el respeto a vuestro Santo Padre, el Papa Pablo VI!" – Nuestra Señora, 15 de Mayo, 1976
(Agradecimientos sinceros al Padre Paul Kramer por su libro,  The Devil’s Final Battle (La Batalla Final del Demonio), del cual muchas de las siguientes citas fueron tomadas).  

La revolución satánica gana momentum en el Concilio 

La palabra “revolución” ha sido empleada numerosas veces para describir el Vaticano II.  Durante el debate sobre la Constitución Litúrgica en el Concilio, el Cardenal Ottaviani preguntó, “¿Están estos Padres planeando una revolución?”  
En cuanto a los cambios hechos desde el Vaticano II, el Profesor James Daly escribió: 
Una cosa es llevar a cabo una revolución, y otra muy diferente es lograrlo y luego tener el atrevimiento de pretender que nada “sustancial” cambió.  Ganar no es suficiente para nuestros Roberpierres litúrgicos; ellos deben seguir adelante para declarar que ellos nunca usaron la guillotina.[1]

Aparentemente, la revolución se inició tempranamente.  Según Anne Muggeridge (la nuera del famoso periodista y Católico converso, el británico Malcolm Muggeridge), en The Desolate City (La Ciudad Desolada), el Cardenal John Heenan de Westminster reportó que durante la primera sesión rebelde del Concilio, el Papa Juan XXIII se dio cuenta que el papado había perdido el control del proceso, e intentó organizar a un grupo de obispos para tratar de forzar que terminara.  Pero antes de que la segunda sesión del Concilio pudiera comenzar, el Papa Juan XXIII murió.  Sus últimas palabras en su lecho de muerte, según lo informó Jean Guitton, el único laico que podía servir como peritus en el Concilio, fueron: "Detengan el Concilio; detengan el Concilio." 

Antes del fin del Vaticano II, en Febrero de 1965, alguien le anunció al Padre Pío que pronto él tendría que celebrar un Nuevo rito, en idioma vernáculo, el cual había sido ideado por una comisión litúrgica conciliar.  Inmediatamente, aún antes de ver el texto, él le escribió al Papa Paulo para solicitarle ser dispensado del experimento litúrgico, y que ser le permitiera continuar celebrando la Misa de San Pío V.  Cuando el Cardenal Bacci llegó a verlo para entregarle la autorización, el Padre Pío dejó escapar una queja en la presencia del mensajero del Papa: "Por amor de Dios, terminen el Concilio rápidamente."  
Varios años después del Vaticano II, el 12 de Abril, 1970, la Hermana Lucía advirtió de "una desorientación diabólica invadiendo el mundo y mal guiando a las almas".  El 16 de Septiembre, 1970, ella le escribió a una amiga religiosa, la Madre Martins, quien había sido su compañera en Tuy en el noviciado de las Hermanas Doroteas.  

Recientemente la Made Martins había sido fuertemente probada con una enfermedad: 
  
...Yo también, no me estaba sintiendo muy bien de mi corazón, mis ojos, etc.; pero es necesario para la Pasión de Cristo; es necesario que Sus miembros sean uno con Él, a través de dolor físico y a través de la angustia moral.  Pobre el Señor, Él ha salvado a tantos con tanto amor ¡y es tan poco comprendido!  Es doloroso ver una desorientación tan grande y en tantas personas que ocupan lugares de responsabilidad... De nuestra parte, hasta donde podamos, debemos tratar de hacer reparación por medio de una unión aún más íntima con el Señor; e identificarnos nosotros mismos con Él para que Él pueda estar dentro de nosotros como la Luz en un mundo sumergido en la oscuridad de error, inmoralidad y orgullo.  Me duele ver lo que usted me cuenta, ¡ahora que eso está sucediendo allá...!  Es debido a que el demonio ha tenido éxito en infiltrar el mal bajo un manto de bien, y los ciegos comienzan a guiar a otros, como el Señor nos dice en Su Evangelio, y las almas se están dejando engañar... Por este motivo es que el demonio ha librado tal guerra ¡contra [el Rosario]!  Y lo peor es que él ha tenido éxito en llevar las almas al error y al engaño; ¡las almas quienes tienen una gran responsabilidad dentro de los puestos que ellas ocupan...! Ellas pertenecen a hombres ciegos mal guían a otros hombres ciegos... 

La "gran desorientación y en tantas personas quienes ocupan puestos de responsabilidad " mencionada por la Hermana Lucía es una referencia a la desorientación dentro de la Jerarquía de la Iglesia Católica.
  
Vaticano II y los herejes 

El Obispo Helder Camara alabó al Papa Juan XXIII por su  “valentía en nombrar durante la víspera del Concilio, como expertos conciliares, a muchos de los más grandes teólogos de nuestros días.  Entre los que él nombró hubo muchos quienes emergieron de las listas negras de sospecha.”  En otras palabras, de las censuras y las condenaciones de Pío XII y la Santa Sede.  Hubo herejes entre los que aconsejaban y ayudaban a los obispos a hacer un borrador de los documentos del Vaticano II. 

El Padre Paul Kramer reportó en su libro, The Devil’s Final Battle (La Batalla Final del Demonio) que: 

El 13 de Octubre de 1962, el día después de que los dos observadores comunistas llegaron al Concilio, y en el mismo aniversario del Milagro del Sol en Fátima, la historia de la Iglesia y del mundo fue profundamente cambiada por el más pequeño de los eventos.  El Cardenal Liénart de Bégica tomó el micrófono en el famoso incidente y exigió que los candidatos propuestos por la Curia Romana para dirigir las comisiones de los borradores durante el Concilio fueran excluidos y que se estableciera un nuevo estado de candidatos.  Se accedió a la demanda  y la elección fue pospuesta.  Cuando finalmente se hizo la elección, los liberales fueron elegidos para dirigir las altas comisiones conciliares – muchos de ellos de entre los mismos “innovadores” decretados por el Papa Pío XII.  Las esquemas tradicionales formuladas para el Concilio fueron desechadas y el Concilio se inició literalmente sin una agenda escrita, dejando el camino abierto para que documentos completamente nuevos fueran escritos por los liberales.  Es muy conocido y está espléndidamente documentado que una camarilla de liberales periti (expertos) y obispos procedieron luego a confiscar el Vaticano II con una agenda para re-hacer la Iglesia a su propia imagen a través de la implementación de una “nueva teología.’”[2] (p. 53)

Dos de estos teólogos fueron Hans Kung y Edward Schillebeeckx.  Según Chris Ferrara: 
Fue Schillebeeckx quien escribió la crucial página 480 del estudio crítico empleado por el “Grupo del Rhine”, los obispos quienes tenían que coordinar su campaña de relaciones públicas en contra de todos los esquemas completamente ortodoxos preparativos para el Concilio - los que llevaron al abandono de todas las preparaciones meticulosas que se habían efectuado para el Concilio.  Después Schillebeeckx fue sujeto de una investigación por parte del Vaticano en cuanto a sus injuriosas opiniones heterodoxas concernientes al nacimiento de la Virgen, la institución de la Eucaristía, la Resurrección, y el fundamento de la Iglesia.[3]  

Los liberales en el Vaticano II evitaron condenar los errores modernistas, el comunismo, y ellos también sembraron deliberadamente ambigüedades en los textos del Concilio los cuales intentaron aprovechar después del Concilio.  El peritus liberal del Concilio, el Padre Edward Schillebeeckx admitió que, “hemos empleado frases ambiguas durante el Concilio y sabemos cómo las interpretaremos posteriormente.”[4]  

Monseñor Rudlolf Bandas, un peritus  en el Concilio, reconoció que fue un grave error el haber permitido a sospechosos teólogos (como lo fueron Schillebeeckx y Kung) en el Vaticano II:  

Sin duda el buen Papa Juan pensó que estos teólogos sospechosos rectificarían sus ideas y realizarían un auténtico servicio a la Iglesia.  Pero sucedió exactamente lo contrario.  Apoyados por algunos de los Padres Conciliares del ‘Rhine’, y a menudo actuando de una manera positivamente aburrida, ellos se dieron vuelta y exclamaron: “Mirad, hemos sido nombrados expertos, nuestras ideas quedan aprobadas”...  Cuando yo entré el primer día de la cuarta sesión a mi tribunal en el Concilio, el primer anuncio que provenía del Secretario de Estado, fue el siguiente: “No será nombrado otro periti  más.”  Pero era demasiado tarde.  La gran confusión ya estaba en función.  Ya era aparente que no se permitirían el Concilio de Trento ni del Vaticano II, ni ninguna encíclica para impedir así su avance.[5]  

El Padre Paul Kramer escribe: 

En su libro Vatican II Revisited (El Vaticano II Revisitado), el Obispo Aloysius J. Wycislo (un defensor extático de la revolución del Vaticano II) declaró con frívolo entusiasmo que teólogos y hombres de letras bíblicas, que habían sido puestos “bajo una nube” durante años emergieron como periti (expertos teólogos que aconsejarían a los obispos durante el Concilio), y sus libros y comentarios pos-Vaticano II se convirtieron en lecturas populares.[6] 

Yves Congar, uno de los artesanos de la reforma comentó con discreta satisfacción que “La Iglesia ha tenido, pacíficamente, su revolución de Octubre.”[7]  Congar también admitió, como si fuese algo de qué estar orgulloso, que la Declaración sobre Libertad Religiosa del Vaticano II es contrario al Syllabus del Papa Pío IX.  Dijo:“No puede negarse que la afirmación que el Vaticano II hizo sobre la libertad religiosa en cuanto a lo material dice otra cosa de lo dicho por el Syllabus de 1864, justamente lo opuesto a las propuestas 16, 17 y 19 de este documento.”[8]  

El Cardenal Suenens declaró que “el Vaticano II es la Revolución Francesa dentro de la Iglesia.”[9]  El Cardenal Suenens pudiese ser uno de los cardenales mencionados por Nuestra Señora de las Rosas, quienes recibirían un gran castigo por su participación en la destrucción de la Iglesia. (Para más información…

Documentos del Vaticano II y sesiones 
Tal como lo declaramos arriba, el Padre Edward Schillebeeckx admitió, hemos empleado frases ambiguas durante el Concilio y sabemos cómo las interpretaremos posteriormente.”[10]  El New York Times reconoció estas ambigüedades: Los documentos del Concilio, elaborados por los obispos y sus asesores teológicos durante cuatro sesiones de dos meses cada una, llevadas a cabo durante cada otoño de 1962 a 1965, ofrecen más que suficientes compromisos y ambigüedades para las interpretaciones conflictivas”.  El Padre Frank Poncelot escribe: “Nadie puede negar que existen ambigüedades en los dieciséis documentos del Concilio.  Se pueden citar equivocadamente sus numerosos párrafos para demostrar o desaprobar muchas ideas y esto se hace frecuentemente para respaldar esquemas liberales y engañosos.”11 

Ratzinger, -Benedicto XVI- encabezó el movimiento de infiltración de la “corriente modernista” desde el Concilio Vaticano II para demoler a la Iglesia.

El Cardenal Ratzinger observó que los documentos de Vaticano II, especialmente  Gaudium et Spes, comprometía a un “contra syllabus” diseñado a “corregir(!) ... la posición de una única cara que adoptó la Iglesia bajo Pío IX y Pío X,” y que estos documentos eran un “intento de una reconciliación oficial con la nueva era que había sido inaugurada en 1789.”[11] También admitió que  Gaudium et Spes está permeada por el espíritu de Teilhard de Chardin.[12]  

Joseph Ratzinger –Benedicto XVI- fue uno de esos periti que infiltró la “corriente modernista” para demoler a la Iglesia desde sus fundamentos. Ratzinger, de ascendencia rabínico-judía pertenece al “rabinato de Praga” que tiene entre sus finalidades conquistar la “Silla de Pedro” para impulsar el movimiento sionista y usando a la Iglesia como un foro, convencer al mundo de que las ideas sionistas son una ventaja para el mundo, como establecer un Gobierno Mundial, mismo que ha de regir el Devastador Anticristo Maitreya.
Ratzinger, al darse cuenta que el Tercer Secreto de Fátima revelaba no solo la infiltración a la Iglesia, el posicionamiento de los altos cargos dentro de la misma, evidenciaba su oscuro plan y presencia enquistada ya hasta la Cúpula Vaticana. Procedió en consecuencia, desde la Congregación de la Doctrina de la Fe, a distorsionar el contenido verdadero del Secreto dado por la Virgen María a la vidente Sor Lucía dos Santos desde que era una pequeña campesina. Ratzinger ha sido practicante de la expresión de Jesús que nos advierte: “los siervos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz”, y así ha sido pues llegó a usurpar la “Silla de Pedro”.

Sin embargo, Nuestra Señor de las Rosas declaró que Teilhard de Chardin está en el infierno:  

"Muchos de Nuestro clero se han vuelto ciegos a través de su amor por los placeres y riquezas mundanos.  Muchos han aceptado un alma, una vez alta como sacerdote.  ¡Teilhard está en el infierno!  Él se quema para siempre por l contaminación que propagó a través del mundo!  Un hombre de Dios (sacerdote) puede escoger como un instrumento humano, entrar al reino de satanás. El hombre no desafiará las leyes de Dios sin ser castigado.  Sois una generación perversa, y llamáis la mano del castigo rápidamente sobre vosotros."  - Nuestra Señora, 18 de Marzo, 1973 (Para más información…

En el Vaticano II, el Cardenal Alfredo Ottaviani se estremeció al descubrir que una declaración, que propone que las parejas casadas puedan determinar el número de sus hijos, haya sido agregada sumariamente al texto de “La Santidad del Matrimonio y la Familia” sin ni siquiera una discusión sobre su consistencia con las enseñanzas previas de la Iglesia.  El Cardenal Ottaviani preguntó:
...ayer en el Concilio debería haberse dicho que había dudas en cuanto a si se había tomado una postura correcta sobre los principios que rigen el matrimonio.  ¿No significa esto que será dudada la infalibilidad de la Iglesia?  O, ¿no iluminaría el Espíritu Santo con Su Iglesia, en los siglos pasados, las mentes sobre este punto de la doctrina?[13]  

El Padre Frank Poncelot escribe: 
El ecumenismo significa el movimiento moderno hacia una unidad religiosa, pero ahora uno de los problemas más serios es el falso ecumenismo debido a los elementos modernistas en la Iglesia, así como a los teólogos modernos no autorizados que tratan de “regalar la tienda”.  Los dieciséis documentos del Concilio Vaticano II son largos y “con muchas palabras”; muchas de sus secciones son ambiguas;  no fueron hechos para hacer cambios doctrinales sino, desafortunadamente, para abrir las puertas a cambios que no se tenía la intención de hacer.  Autorizó a comisiones a formarse y más tarde se volvieron “de extremo abierto”, especialmente cuando se hizo prevaleciente la espantosa palabra “opción” en la implementación del Concilio.  Estuvieron presentes más de 2000 obispos para todas las sesiones, así como numerosos observadores (incluyendo personas no Católicas) y los obispos periti.  A pesar que hubo diez Comisiones del Concilio, la alianza liberal europea, controlada principalmente por los obispos alemanes y sus periti, rápidamente dominaron las sesiones y, con mucho trabajo tras bambalinas, influyeron en la dirección tomada por las comisiones que fueron formadas en las secuelas del Concilio. 

Estas comisiones “implementaron” el Vaticano II y fueron responsables de interpretar las recomendaciones del Concilio en sus aplicaciones prácticas y pastorales.  Esto es muy importante tomar en cuenta ya que la gran mayoría de los obispos que estuvieron presentes nunca tuvieron la intención que resultara la mayoría de las “implementaciones”, principalmente el Novus Ordo  (Nueva Orden) de la Misa – la Misa que realmente fue promulgada en 1970.  Irónicamente, el documento del cual provienen los cambios en la liturgia, la Constitución sobre la Sagrada Liturgia – el  primero de dieciséis documentos, es el documento peor comprendido de la Iglesia.  Hoy en día tenemos los misales romanos casi en su mayoría en vernáculo, mientras que el documento del Concilio contiene nada sobre la Misa vernácula, únicamente que algunas de las partes de la Misa pueden usar el vernáculo y ordenó que el idioma latín permaneciera en las partes esenciales de la Misa.  Una ironía adicional es que la mayoría de los Católicos hoy en día consideran que la Misa en latín está prohibida, cuando en realidad el Concilio prohibió lo opuesto – el uso exclusivo del vernáculo.[14]  

El cardenal John Heenan de Westminster, uno de los participantes en el Vaticano II, explica en su libro A Crown of Thorns  (Una Corona de Espinas):     

El tema que fue más debatido en su totalidad fue la reforma litúrgica.  Quizá sea más adecuado decir que los obispos estuvieron bajo la impresión que la liturgia había sido discutida en su totalidad.  En retrospectiva, está claro que se les dio la oportunidad de discutir únicamente los principios generales. Los cambios subsiguientes fueron más radicales que aquellos que intencionó el Papa Juan y los obispos, que pasaron el decreto sobre la liturgia.  Su sermón al final de la primera sesión muestra que el Papa Juan no sospechó lo que era planeado por los expertos litúrgicos.[15] 

El experto litúrgico, Monseñor Klaus Gamber, dice lo mismo en su libro, The Reform of the Roman Liturgy (La Reforma de la Liturgia Romana), que la nueva liturgia no hubiese sido tolerada en el Concilio: 

Una de las declaraciones que podemos hacer con toda seguridad es que el nuevo Ordo  de la Misa, el cual ha emergido ahora, no hubiese sido endosado por la mayoría de los Padres del Concilio.[16]  
Richard Cowden Guido informó que en el Sínodo de los Obispos de 1985 muchos obispos estuvieron abiertamente desilusionados con el Vaticano II: 

Ningún católico serio negará que hubo juicios errados en el Concilio.  Después del Sínodo de Obispos de 1985, fueron hechos comentarios sorprendentes por los obispos que admitieron lo anterior antes de irse de Roma.  Un autor escribió, citando a otra fuente: “… sin embargo, delicadamente en público y más cándidamente en privado, los padres del sínodo reconocieron que el Vaticano II cometió dos errores masivos en su juicio.  El primero fue la vasta sobre – estimación de la solidez de las enseñanzas y prácticas Católicas... el segundo error fue una ingenuidad asombrosa sobre la naturaleza del mundo moderno.”[17]  

El Vaticano II y el fracaso en condenar al comunismo 
El Vaticano II hasta falló en condenar el comunismo.  El Padre Frank Poncelot escribe: 
… El Vaticano II no fue convocado para suprimir una herejía o un problema específico en la Iglesia.  Pasó por alto el mal del comunismo;  pasó por alto la dispersión del modernismo con sus ingredientes masónicos que condenó el Papa San Pío X;  y que no trató los problemas que muy probablemente podrían causar los medios electrónicos para la Iglesia a nivel mundial.”[18] 

El Padre Paul Kramer informa que cientos de obispos intentaron condenar al comunismo en el Concilio, pero su solicitud se “perdió” misteriosamente”: 

Se “perdió” misteriosamente la intervención escrita de los 450 Padres del Concilio en contra del Comunismo, después de haber sido entregada a la Secretaría del Concilio, y a los Padres del Concilio que se levantaron para denunciar el Comunismo se les pidió que se sentaran y se callaran.[19]  

En 1983 el Arzobispo Marcel Lefebvre dijo en una conferencia en Long Island, Nueva York que fue él mismo quien llevó las 450 firmas a la Secretaría del Concilio en Vaticano II: 

Y se les prometió a los comunistas que el comunismo no sería condenado por la Iglesia y que no se condenó en el Concilio.  Yo mismo llevé las 450 firmas a la Secretaría del Concilio para que se condene al comunismo.  ¡Lo hice yo mismo!  Cuatrocientos cincuenta firmas de los obispos se engavetaron y se enterraron en el silencio, mientras a veces se escuchaba la solicitud de un único obispo.  En este caso, fueron ignorados los 450 obispos.  Se cerró la gaveta; nos dijeron, no, no, no tenemos ningún conocimiento al respecto, no habrá condena del comunismo.  Y ellos reemplazaron a los obispos anticomunistas:  Cardenal Mindszenty por el Cardenal Lekai, el Cardenal Beran en Checoslovaquia por el Cardenal Tomasec.  Lo mismo sucedió en Lituania y en Checoslovaquia, todos los obispos se hicieron sacerdotes del movimiento de Paz, colaboradores del régimen comunista.  Usted puede leer en el libro titulado Moscow and the Vatican (Moscú y el Vaticano) sobre cómo los sacerdotes lituanos le escribieron una carta a sus obispos en la cual decían: “Hoy, ya no entendemos.  Anteriormente, nuestros obispos nos apoyaban en la lucha contra el comunismo y murieron mártires; muchos todavía están en prisión, otros están muertos martirizados porque nos apoyaron en contra de los comunistas para poder cumplir con nuestros deberes de sacerdotes, y ahora son ustedes los obispos que nos están condenando, son ustedes quienes nos dicen que no tenemos el derecho de resistir, de cumplir con nuestro apostolado porque es contrario a las leyes de comunismo, contrario al gobierno.[20]  

A través del Tratado Vaticano – Moscú se efectuó la promesa hecha a los comunistas en cuanto a que el comunismo no sería condenado por el Vaticano II.  Nuestra Señora de las Rosas dijo al respecto de este tratado: 
Verónica – Nuestra Señora sostiene un papel pergamino.
     "Mira, hija Mía, lo que ha sido escrito aquí.  ¿De adónde y cuándo se originó este pergamino de reconciliación con Rusia, firmado por muchos Cardenales?  Oh, hija Mía, Mi Corazón sangra...  El pergamino de papel contiene las palabras que establecieron el tratado entre el Vaticano y Rusia." (Nuestra Señora, 1 de Julio, 1985).  
Jesús también habló sobre el tratado: 
"Hija Mía e hijos Míos, recordad ahora, que os he pedido poneros en contacto con el Santo Padre, Juan Pablo II, y decirle que él debe de rescindir el Tratado, el Pacto hecho con Rusia; porque sólo de esa manera tendréis verdadera paz.." (Jesús, 6 de Junio, 1987)  

Vaticano II: uno pastoral y no un Concilio dogmático 
En la carta del Cardenal Ratzinger al Arzobispo Lefebvre el 20 de Julio, 1983, declara que: “deberá notarse que, debido a que los textos conciliares son de una autoridad variante, no está prohibida la crítica de ciertas expresiones de ellos, de acuerdo a las reglas generales de adhesión al Magisterio.  Igualmente usted puede expresar el deseo de una declaración o explicación a varios de los puntos... Personalmente usted quizá no puede ver cómo son compatibles y, por lo tanto, le pide a la Santa Sede una explicación. ”  El mismo Papa Pablo VI también hizo un comentario similar: “Dado el carácter pastoral del Concilio, evitó pronunciar de manera extraordinaria los dogmas investidos con la otra de infalibilidad.”[21]   

Al cierre del Vaticano II, los obispos le preguntaron al Arzobispo Felici (en Secretario del Concilio) sobre lo que los teólogos llamaron la “nota teológica” del Concilio.  Es decir, el “peso” doctrinal de las enseñanzas de Vaticano II.  Felici respondió: “Tenemos que distinguir de acuerdo a los esquemas y a los capítulos que ya han sido sujetos de definiciones dogmáticas en el pasado; en cuanto a las declaraciones que tienen un carácter nuevo, tenemos que hacer reservas.[22]   
En relación a los cambios nuevos y a las decisiones imprudentes que resultaron después del Vaticano II, Dietrich von Hildebrand, a quien el Papa Pío XII alabó como el “Doctor de la Iglesia del Siglo XX”, nos instruye diciendo:
En el caso de la autoridad práctica, distinta a la teórica, que se refiere, claro está, a las ordenanzas del Papa, no se ha prometido la protección del Espíritu Santo de la misma manera. Las Ordenanzas pueden ser desafortunadas, mal concebidas y hasta desastrosas, y han habido muchas así durante la historia de la Iglesia.  Aquí no cabe Roma locuta, causa finita. Los fieles no están obligados a considerar que todas las ordenanzas son buenas y deseables.  Las pueden lamentar y orar para que sean retornadas; ciertamente, pueden trabajar, con todo el respeto que se merece el Papa, por la eliminación de las mismas.  
"El gran Concilio, el Concilio que ha traído discordia, desunión y la pérdida de almas, el mayor hecho detrás de esta destrucción fue debido a la falta de oración.  Satanás se sentó dentro de este Concilio, y él vio su ventaja."  San Miguel, 18 de Marzo, 1976
  
Las Asombrosas Profecías de Bayside... 
 
http://www.tldm.org/Spanish/messages/messages.htm   
Estas profecías vinieron de Jesús, María y los santos a Verónica Lueken en Bayside, NY, desde 1968 hasta 1995: 
EMPEZÓ  CON  BUENAS  INTENCIONES
"Obispos en la Casa de Mi Hijo, la Iglesia, os habéis descarriado.  Habéis dispersado a Nuestras ovejas.  Os habéis unido con toda clase de herejes y maestros falsos.  Habéis empezado con buenas intenciones en vuestro Concilio, pero os engañaron en vuestra búsqueda de paz y hermandad.  Permitisteis que toda clase de error lentamente entrara en la Casa de Mi Hijo, la Iglesia.  Debéis comprender que estás poniendo en marcha la formación del Consejo Mundial de Iglesias, pero no será la Iglesia de Mi Hijo.  Será una iglesia del hombre, una iglesia sin la verdadera base." – Nuestra Señora, 5 de Junio, 1976 

LAS  PUERTAS  FUERON  ABIERTAS
   "Oh, hijos Míos, reconoced, repito, los signos de vuestros tiempos.  Os estáis vendiendo rápidamente a la esclavitud.  Vuestro gobierno y los gobiernos del mundo ahora están casi en completo control por los agentes del infierno.  Las fuerzas del 666 están firmemente afianzadas en vuestro gobierno, en el clero - vuestros pastores, vuestros obispos, hasta satanás ha entrado en los más altos puestos de la jerarquía en Roma.
   "Hijos Míos, el Concilio Vaticano II fue iniciado con buenas intenciones, pero las puertas fueron abiertas a toda clase de herejes, produciendo una lenta contaminación de la Fe.  Hijos Míos, ¡tenéis ahora que despertar a los pastores de su sopor”  Ellos se han entregado a hora a una nueva religión del hombre." –
 Nuestra Señora 25 de Julio, 1977 

TODA  CLASE  DE  PROMESAS
"Toda clase de promesas fue hecha en el Concilio de Roma, Vaticano II. El camino al infierno es muchas veces pavimentado con buenas intenciones.
   "Yo os he advertido en el pasado y os advierto de nuevo: no podéis comprometer vuestra Fe Católica con los enemigos de vuestro Dios.  En muchos países a través del mundo, parece ser, hijos Míos - y digo, parece ser, - que los líderes de los países comunistas están permitiendo una religión dentro de los gobiernos.  Esto es una farsa, hijos Míos, para cubrir el hecho que está controlado por el estado.  Las máquinas de propaganda envían mucha propaganda que engaña al público y a aquellos quienes están dispuestos a creer todo lo que se da en los medios de comunicación." –
 Nuestra Señora, 13 de Mayo, 1978 

SATANÁS  ESTUVO  PRESENTE
"No destruiréis la Casa de Mi Hijo - Iglesia - asociándoos con los enemigos de Mi Hijo!  ¡No convertiréis al enemigo bajando las normas!  Vuestro ejemplo tiene que ser uno de una Fe inamovible.
 
 "¡Cambio!  ¿Qué necesidad hay de cambio cuando la base ha perdurado la prueba del tiempo?  ¡Es el hombre insatisfecho, el hombre avaro y lascivo quien busca cambio!  ¡¿Cambia él para llevar al hombre a Dios?!  ¡No-o-o!  ¡Él cambia para quitar al hombre de Dios! - y entregárselo a Lucifer!
   "Satanás estuvo presente - él escuchó con oídos cuidadosos durante el Gran Concilio.  ¡Él atendió cada movimiento, y  colocó a sus agentes entre vosotros!  ¡Reconoced y reconstruid vuestro camino!  ¡Habéis sido engañados!  ¡Vais por el mal camino!  Dad vuelta ahora, o sembraréis las semillas de vuestra propia destrucción!
 
 "¿Cuántas advertencias recibiréis antes que la Mano de vuestro Padre sea enviada sobre vosotros?  Ninguna fecha doy a la humanidad, sino a unos pocos.  Todos los que aceptan la gracia dada libremente con pedirla, no serán tomados inadvertidamente.  ¡Ellos se prepararán!  Toda la humanidad sobre la tierra deberá prepararse para la muerte.
 
 ”Nosotros vemos a un mundo en el cual la humanidad va difamándose a sí misma y al Padre, revolcándose en toda clase de lujuria y placer, abominaciones - ¡aún en la Casa de Dios Él vive como si nunca fuese a morir!  Ninguna carne humana será eterna, ¡pero el alma es eterna y vivirá para siempre." – Nuestra Señora, 14 de Agosto, 1974
Benedicto XVI y Francisco, los dos papas en convivencia demoledores de la Iglesia y de la Ley de Dios, siervos del Anticristo.
El mismo cardenal Joseph Ratzinger –Benecito XVI- como Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, dispuso “encubrir y negociar los crímenes de pederastia cometidos por jerarcas y sacerdotes” con un Documento Secreto llamado Decreto del “Delito de Sollicitationis”. Desde su coronación como pontífice, usó una Mitra cabalística con el demonio Pan o Baphomet, que es un ser infernal “predador sexual”.
El papa Francisco también ha querido distorsionar la Ley Divinda, los Diez Mandamientos pretendiendo con el Sínodo Mundial de obispos que convocó después de su coronación, para que la Iglesia acepte los matrimonios o uniones homosexuales, que atentan contra las disposiciones del Levítico –libro de la Ley-_ “No se acostará hombre con hombre porque esto es una abominación para Yahvé”; ni mujer con mujer, en el mismo sentido. Los Mandamientos puntualizan: “No cometerás actos impuros”, Entonces; ¿Qué quieren Benedicto XVI y Franciso? Destruir la Ley de Dios; suprimir el “Eterno Sacrificio o Santa Misa” y hacer una iglesia sin Dios, la iglesia ecuménica del anticristo Maitreya.



[1] Profesor James Daly de la Universidad de McMaster, Ontario, The Catholic Register, 12 de Octubre, 1977.
[2] 
Nuestra Señora de las Rosas, habló de esta “nueva teología” en Su Mensaje en Bayside: "Yo te permití, hija Mía, estar plenamente al tanto ahora del mal en las instituciones de enseñanza de la Iglesia de Mi Hijo.  Una nueva teología de moral ha sido establecida entre vosotros.  ¡Y qué es sino una creación de satanás!” (Nuestra Señora, 31 de Enero, 1976)
[3] 
Chris Ferrara, “The Third Secret of Fatima and the Post-Conciliar Debacle (El Tercer Secreto de Fátima y el Debacle Pos-Conciliar),” Parte 3.
[4] 
“Open Letter to Confused Catholics,” (Carta Abierta a Católicos Confundidos) Arzobispo Lefebvre, Kansas City, Angelus Press, 1992, p. 106.
[5] 
“Wanderer,” 31 de Agosto, 1967.
[6]
 El Muy Reverendo Aloysius Wycislo S.J., Vatican II Revisited, Reflections by One Who Was There, (Vaticano II Revisitado, Reflexiones por Uno Quien Estuvo Ahí) p. x, Alba House, Staten Island, New York; citado en The Devil’s Final Battle (La Batalla Final del Demonio), p. 53.
[7] 
Yves Congar, O.P. citado por el Padre George de Nantes, CRC, no. 113, p.3.
[8] 
Cardenal Joseph Ratzinger, Principles of Catholic Theology (Principios de la Teología Católica), Ignatius Press: San Francisco (1987) p. 42.
[9] 
“Open Letter to Confused Catholics (Carta Abierta a Católicos Confundidos),” Arzobispo Lefebvre, Kansas City, Angelus Press, 1992, p. 100.
[10] 
“Open Letter to Confused Catholics (Carta Abierta a Católicos Confundidos),” Arzobispo Lefebvre, Kansas City, Angelus Press, 1992, p. 106.
[11] 
Cardenal Joseph Ratzinger, Principles of Catholic Theology (Principios de la Teología Católica), Ignatius Press: San Francisco (1987) pp. 381-382. 
[12]
 Ibid., p. 334.
[13] Fr. R. M. Wiltgen, The Rhine Flows Into the Tiber (El Rhine Fluye hacia el Tiber), TAN Books and Publishers (1967).
[14] Fr. Frank Poncelot, Airwaves from Hell (Ondas Aéreas del Infierno), pp. 143-144.
[15] 
 J. Heenan, A Crown of Thorns (Una Corona de Espinas), (London, 1974), p. 223; citado en la revista Latin Mass, Primavera 1996, p. 45.
[16]
 Mons. Klaus Gamber, The Reform of the Roman Liturgy (La Reforma de la Liturgia Romana), p. 61.
[17] Richard Cowden Guido, John Paul II and the Battle for Vatican II (Juan Pablo II y la Batalla por el Vaticano II), Trinity Communications, 1986, el autor cita la revista National Review, Febrero, 1986; citado en el libro del Padre Frank Poncelot, Airwaves from Hell (Ondas Aéreas del Infierno), pp. 18.
[18] 
 Padre Frank Poncelot, Airwaves from Hell (Ondas Aéreas del Infierno), p. 186.
[19] 
The Devil’s Final Battle (La Batalla Final del Demonio), p. 52.
[20] 
Conferencia de Su Excelencia, Arzobispo Marcel Lefebvre, Long Island, Nueva York, 5 de Noviembre, 1983.
[21] 
Paul VI, Audiencia General el 12 de Enero, 1966.
[22] 
“Open Letter to Confused Catholics (Carta Abierta a los Católicos Confundidos),” Arzobispo Lefebvre, Kansas City, Angelus Press, 1992, p. 107.